CategorÃa: Cuento3
-
Carne asada: Debate presidencial

por Ytzjak Baruj −¡Bien clase! Ahora que ha pasado una semana desde que entraron ya deben conocerse todos, asà que hoy elegirán al lÃder de grupo −anunció la profesora de matemáticas, siendo recibida por murmullos, sonidos de hartazgo y abucheos. «¿LÃder de grupo?» pensó Iker sin apartar la mirada del libro que leÃa. «La excusa…
-
Carne Asada: La morra castrosa

por Ytzjak Baruj «¡Soy Sandra Contreras, la chica más asombrosamente fantabulomÃstica de toda la historia! Ahora solo debo hacer que los demás se den cuenta de eso. La escuela es como una selva donde gobierna la regla del más fuerte. Solo la más poderosa domina, y por si aún no les habÃa quedado claro (aunque…
-
Un número en el infinito

por Inés Parra Para Abril y Mia – Soy un número 2, ¡vaya forma que tengo! Estoy harto, tengo dos años de vida, me llamo dos y tengo dos puntas. Efectivamente él se llamaba dos, habÃa nacido de la unión de un 1 con otro 1; esos eran sus padres y muy pronto él…
-
No deberÃa…

por Lorena Noriega No deberÃa dejar que los demás hablen por mÃ, durante siglos se han contado historias relacionadas con lo que somos y lo que no somos. Cada cultura tiene sus propias interpretaciones sobre nosotros. ¿Sabes qué? Estoy cansado de escucharlas. He estado suficiente tiempo en esta tierra como para saber que en realidad…
-
Smarthphone

por Lorena Noriega El hada de los deseos llegó retrasada a la cita. Allà ya no habÃa nadie, la mujer habÃa saltado por el balcón terminando con su vida.Se sentÃa decepcionada, ahora no tenÃa nada que hacer con los polvos mágicos que le sobraban. Quedó pensativa por unos instantes.Alginas notificaciones sonaron en el smarthphone que…
-
Los Equipales

por Alexander Devenir Cuando vimos por última vez a Luis, Medardo y yo regresábamos del partido de futbol. En las canchas a pesar del calor, uno que otro aficionado le echaba porras a los equipos, de repente alguien gritó que habÃan llegado uniformados al pueblo. Nos apresuramos para irnos, por las prisas de los hastaluegos…

