CategorÃa: Cuento5
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Traslúcido

por Sinaà E. Arroyo En los ojos de JoaquÃn habÃa un velo opaco, como una capa de polvo formada con los años. De ese polvo que se levanta en el mes de mayo, cuando el sol se deja caer sobre las calles como queriéndolo quemar todo. El humo, que salÃa de su boca con pesadumbre,…
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AntropologÃa de mÃ.

por Juan Carlos Flores Para ser francos a nadie le importa de dónde vengo, adónde voy, cuántos años tengo, a qué me dedico, en qué lugar nacÃ; si alguien mostrara algún interés en los detalles de mi vida, serÃa por mera cortesÃa, por no llamarlo de otra manera. Somos, aunque nos empeñemos en negarlo, una…
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El cÃrculo

por Juan Fernando Mondragón Existen en el mundo los que anhelan pertenecer a una sociedad secreta prestigiosa o a alguna secta oculta y prohibida. Simplemente los consume el deseo de estar ahÃ, abrir la pesada puerta e ingresar en el conocimiento oscuro, dominar todos sus arcanos. Pero a mà eso me parecen banalidades. Por mi…
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Pájaro de Cristal

por Esteban Dionicio Aguilera González La mochila prendida a la espalda le obligaba a sudar y la camisa presentaba las manchas propias de la tela mojada. Las correas sujetaban la carga necesaria para la vida a la intemperie. El casco acolchado podÃa evitar un tiro en la cabeza y colgado al hombro el fusil.…
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Entomofobia

por Lorena Noriega No puedo salir de la casa, no más. Ya lo he decidido, no hay manera de que me convenzan de hacerlo. Ni siquiera estoy seguro de querer salir de este cuarto. Siento que mi vida peligra si vuelvo a tener un encuentro como el de ayer. Mi terapeuta me convenció de que…
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Ella ya me olvidó

por Miguel de Loyola Nunca la pude olvidar, en cambio Ella, ella ya me olvidó…, como dice esa canción inolvidable de Leonardo Favio. Las cantábamos todas, una por una, en medio de la tradicional fogata en la playa, en tiempos cuando todavÃa se podÃa hacer fuego, y cuando Favio estaba en la cresta de la…
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Carne asada: El edgy de edgys

por Ytzjak Baruj Iker caminaba por la calle con dirección hacia su casa, luego de que las clases hubieran terminado y el atardecer se fusionara con la noche. «Mugre semana toda estúpida» meditaba mientras el sol se iba escondiendo por el horizonte, mostrando un brillo dorado. «Qué bueno que ya es viernes y no tendré…

