por Marco Tulio Lailson
Roza la palabra
con el tacto invisible del aliento,
arrĂºllala con sĂlabas descalzas,
arropa los rigores de su espina
y deja que el letargo de su aroma
anegue de quietud su voz oculta.
Plena de claridad, con luz de enigma
contémplala dormir en el silencio.
Hasta que el sueño en pétalos retoñe,
hasta que abierta al tono de su mĂºsica,
pronuncie resplandores de su cĂ¡liz
y florezca el misterio de su verbo.
Recorrido
Como el vuelo del ave solitaria,
polvareda de estrellas por laderas del alba
en rincones de la noche,
en andamios del aire;
por la playa de un mar sin horizontes,
las riberas de un rĂo que palpita;
por los huertos de almendros constelados,
por la senda escondida de las horas,
por la puerta de la palabra abierta
como un murmullo de silencio pasan
las huellas del amor descalzo de San Juan.
ImĂ¡genes de aquellas latitudes.
Una lĂnea disuelta en horizontes,
cordilleras que trazan lejanĂa.
Hay un rĂo que duerme sobre un valle:
sĂ¡bana de quietud, que a la distancia,
extiende por los aires sus confines.
Nada perturba el sueño de aquel rĂo
que inmĂ³vil se desliza hasta perderse
en Ănsulas extrañas y otros lĂmites.
Litorales colmados de silencio.

Marco Tulio Lailson (Ciudad de MĂ©xico, 1966). Se ha dedicado a la promociĂ³n cultural y a la docencia. Es maestro en Letras Mexicanas por la UNAM. Ha publicado los poemarios En el centro de los nombres, Riberas de claridad, PĂ¡jaros y poemas para Laura y Entre brumas. En 2002 fue finalista del Primer Premio Internacional de PoesĂa Amorosa, convocado por el CĂrculo de Bellas Artes de Palma de Mallorca, España. EscribiĂ³ una biografĂa de Juan de la Cabada de prĂ³xima publicaciĂ³n.



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