por Héctor Cobá
Si consideramos a Cancún, lugar de encuentros, esto se puede comprobar con sencillez. El sureste, la península, la canción Presentimiento, Emilio Pacheco, El Charras, Hernán Lara Zavala.
Grosero sería descartar los nombres de Ethel Krauze, Walt Whitman y Carl Sandburg; Samuel Ramos y Jean-Marie Guyau.
Antes de conocerte te leí, alusión involuntaria de Presentimiento la canción autoría del compositor campechano Emilio Pacheco, «Y antes de conocerte te adiviné» dice el autor.
Conclusión a la que se llega tras la revisión de algunos libros míos. Los que indicaron, a Langston Hughes, el autor libro que se presenta hoy, Amargo blues, lo conocí entre 1993 y 1994, hace 30 años, vía el tomo uno de la antología Más de dos siglos de poesía norteamericana –edición bilingüe– obsequio muy querido del gran narrador Hernán Lara Zavala en su oficina cuando fue titular de la Dirección de Publicaciones de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México).
Gracias al trabajo de traducción del inglés al español de Manuel Monroy Correa de The Weary Blues, también director de la editorial Beyond Dimensions, homónima de la revista bilingüe literaria bimestral, se conoce podrá leerse el poemario aludido bilingüe: inglés-español.
Esta reseña se hace con base en el concepto «Vida y poesía van de la mano y se entreveran hasta convertirse una en resultado de la otra, porque la poesía, más que conocimiento del mundo, es experiencia entrañable, visceral, una manera de estar en el mundo», fragmento de Ethel Krauze en Cómo acercarse a la poesía, publicado en 1992.
El abandono de los estudios parece ser la puerta de acceso a convertirse en poeta, historiador, novelista, biógrafo, músico y periodista como lo fueron los epígonos de Langston, Walt Whitman y Carl Sandburg, modelos integrales para el autor de Amargo Blues.
Hughes se muestra interesado en la vida diaria del negro, en especial de las grandes ciudades de Estados Unidos, en su idioma y música (blues y jazz) se refleja siempre su producción poética empapada de causticidad e ironía.
El ejemplo de la página 101, el poema El bufón da un vistazo a esa realidad:
Tengo la tragedia
en una mano
y en la otra
la comedia
…
Rían ante mi reino de dolor
Soy el negro bufón
El payaso torpe del mundo
El pateado pateado loco de los hombres tontos
Alguna vez sabio fui
…
La mayoría de los poemas de Langston tienen la rabia, fuerza y estridencia de la creación poética de León Felipe.
Resaltar la presencia y orgullo de la negritud, de la necesaria figura de los seres de piel oscura en la cultura y las artes están presentes en los libros junto a Amargo Blues, de este volumen de 212 páginas, listas para los lectores en 2023, que incluye los apartados Variaciones oníricas, El negro habla de los ríos, Pierrot negro, Calles de la ribera, Sombras en el sol y Nuestra tierra.
«El ritmo» (en la poesía) «tiene el poder de adormecimiento o de exaltación, conduce al ensueño a la embriaguez, disposiciones que por igual debilitan el sentido de la realidad y dejan el campo libre a la imaginación poética». Párrafo casi obligado para leer Amargo blues.
«El lenguaje rítmico es la expresión natural del hombre emocionado. Una emoción de cierta intensidad tendería a encauzar la expresión dentro de un orden rítmico, como sucede…».
Ambos párrafos retomados por Samuel Ramos en la décima ediciónde su libroFilosofía de la vida artística, número 974de la colección Austral editada en 1990, en cuya primera edición de 1950 es tan valioso el punto de vista de hace 73 años como en este 2024; del libro El arte desde el punto de vista sociológico –publicado en 1902– por Jean-Marie Guyau (1834-1888).
La crítica a la situación social de la minoría de las primeras tres décadas del siglo XX y la musicalidad poética no escapan de las letras del escritor, según la línea elegida para entender hoy la poesía del autor del Harlem de los años 20s, de Ethel Krauze: «la poesía, más que conocimiento del mundo, es experiencia entrañable, visceral, una manera de estar en el mundo».
Con esta breve nota se busca dar aliento a la poesía de calidad, social, impregnada de musicalidad, orientada a la reflexión, pergeñada el siglo pasado, en sus inicios. A cada lector interesado le tocara confirmarlo o desmentirlo.
Puedes comprar el libro Amargo Blues en el siguiente link https://a.co/d/7TSnRvB


Héctor Cobá, Campeche 1960; estudió la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad Autónoma de Campeche.
Reportero de cultura de El Despertador de Quintana Roo, y de los portales Reporte Maya, 5to. Poder. Periodismo ConSentido (de Cancún), y de Unidad Parlamentaria (de Michoacán).
Tras 25 años en Cancún como reportero, articulista, redactor y editor vio nacer los periódicos: Foro del Cambio Popular, Cancún. Voz del Caribe y La Verdad de Quintana Roo.
Escribió el prólogo de la novela Levantada. Donde sea corres peligro, y está incluido en Bibliografía contemporánea del estado de Campeche de Silvia Molina.
Participa en mesas redondas sobre periodismo cultural y revistas culturales.



Deja un comentario