por Ezra Viveros
El abismo es un atisbo
Del rostro opaco de Dios
Una imagen de su soledad
Por haber perdido
La memoria del tiempo
Y haber olvidado
Este experimento
Que llamamos humanidad
No hay placer en descubrirnos
Desnudos y vulnerables
Pero si en sabernos ausentes
Sueños que intentan existir
Y porfÃan darse cuerpo
Y en su imposible camino
Hallan migajas de felicidad
Que confunden con plenitud
Con el fuego de todos los goces
Sueños amorfos
que sueñan que sueñan
y devienen en lágrimas
    lágrimas de Dios
el llanto de su amnesia
las crisálidas de su fracaso
aquellos que le recuerdan
lo mezquino de su desacierto
y a los cuales decidió olvidar
para preservar su nombre
amancillado y vacÃo.

Ezra Viveros Soto cultiva la poesÃa como acto de emancipación y ejercicio deleitable de la libertad. Ha hecho estudios de IngenierÃa, PsicologÃa, TeologÃa y FilosofÃa. Creció en el trópico veracruzano y es investigador consultor en TeorÃa crÃtica y TeorÃa de las organizaciones.



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